martes, 9 de junio de 2009

La Verdad declarada por el Estoico que aguarda

Primer acto: Presentación de los bendecidos

Ha dicho un hombre: "Les concedo la gracia de apreciar la silueta de aquellos capaces de amar...observen"

Bienaventurados los caóticos,
porque el amor los encontró en visión beatífica...

Bienaventurados los insanos,
porque en ellos se alberga el fruto de una bíblica pasión...

Bienaventurados los vesánicos,
porque ellos podrán amar en su Nombre...

Bienaventurados los ilógicos,
porque su lógico zigzagueo de emociones es la luz hacia el edén...

Segundo Acto: Rogativa del iluminado

Voy por tí, savia sacralizante,
y ven también por mí,
a obnubilar mi razón con tu fulgor,
a calcinar mi pasión con tu divino resplandor.

¡Ea!, tragedia célica,
alimenta mi afición hacia mi desconocida zagala,
para que en el más perfecto absurdo,
se cobije nuestro profano y bendito drama.

Acto Final: Susurros durante la ansiosa espera

Preparado ya para la tragedia anunciada,
a la venida de aquella doncella celeste me entrego paciente...

Que la perfecta "justa sinrazón",
consuele prontamente este desvalido corazón...

Nota:

¿Te dejó una huella?,
Hoy yazgo más allá del bien y del mal,
el único lugar donde nos podemos descubrir...

domingo, 7 de junio de 2009

Visión de aquella única Maravillosa Tragedia

Pues ahora te definiré mi sincero entender del más imposible de los sentimientos...Que sólo el imperfecto ser humano tiene el don de alcanzar en gozo pleno...
Ante aquella infausta imperfección, contempla la más absoluta y divina creación...Invitado estás a admirar ese caos celestial y empíreo que ansío ya encontrar...(En ti)...


Alucinando...

con la musa del apocalipsis,
con sus maravillosos e insufribles cantos,
que me liberan de lo epicúreo y mundano.

Alucinando...

con la más grandiosa reina de las distopías,
aquella que me lleva al borde del océano,
donde no hay cólera ni milagros de amor.

Este es el final...

Donde sólo estás tú
y yo...

Este es el final...

martes, 12 de mayo de 2009

Divina Sentencia: Anhelada Quimera

Invito a pasar adelante a la Gran Ciudad…

Hasta hoy has logrado a todos callar con tu perspicuo hablar…Pero un humilde forastero se manifestó, y contra ti pregonó…Su sabiduría iluminó, y la verdad confesó…Ahora se te revelará la sombra…el temor te embargará…Y al noveno círculo se te condenará…Si optas por ser contumaz…

Se inicia el gran juicio…

Pues bien, te insto a dudar de tu propia caridad…Por responder con negativas te invito nuevamente a vacilar… ¡Qué terquedad, tu confesión no prosperó!…Apagaste nuestra última luz de ilusión…

La sala silenció…La verdad inició su exposición…

Al contemplar penitentes el mundo actual, más sombras y desgracias testificarán…La vida se ha tornado material…Y hasta el anacoreta corrompe su veta inmaterial…

¿Por qué han convertido al amor en dama cortesana ideal?...Ustedes miden la caridad en pesa dineral…El “romántico” es sólo el mejor postor…Y el “solidario” es un gran inversor…

¡Todos son traidores por tomar el amor como objeto comercial!...El beneficio propio es la felicidad real...En la conquista el pretendiente se viste de oropel…Sus brillos sólo delatan ese aciago destino infiel…

¿¡Cómo no lo ven, pobres de espíritu!? ¿¡Cómo no lo ven!?...

El amor es objeto de lucha entre simoníacos…Prebenda de seres impíos… ¡Que calamidad!...Ni la más genial alegoría podría representar esta execrable ruindad…

La Gran Ciudad, evidentemente consternada, repentinamente exclama…

…¡Es la verdad, es la verdad!…confieso mi indignidad… ¿¡Qué culpa tienen aquellos que padecen por mis miserias!?...Merezco ser confinado a mundos de hielos y cuevas…

¡Silencio!…El juez se va a pronunciar…

¡Basta ya!...He quedado atribulado por el vacío espiritual de vuestra vida…No soporto más esta infame agonía…Mas la vida está para otorgar la gracia al errante…Misericordia y vida mereces por reconciliarte…

Por fin se escuchan esas desoídas letanías…Alcanzamos la utópica armonía…La angustia silenciosa del amor ha concluido…Pronto viviremos este juicio…y despertaremos complacidos…

domingo, 11 de enero de 2009

Amada Amargura

En un breve paso por las más expresivas e intensas sensaciones de aflicción...Nace este pequeño homenaje al desconsuelo...

Pasión lacerante
Rotura humillante
Ante tu sombra me inclino
Pecando de ingenuo peregrino

Amor,
Que engalanaste el destino con roja furia,
Con dolor te iluminó la estrella espuria,
Y hoy padeces de verde murria

Humilde melancolía,
La vacía espadaña ruega por su cantar,
Melodías sacras consuelan en caridad,
Con la promesa de la definitiva felicidad

Mas aquesta adoración silente,
Que orló el fulgor latente,
Impotente, soporta y mira de reojo,
Echando el velo negro sobre su despojo