lunes, 28 de mayo de 2012

Sobre cómo un hombre se enamoró


Y se enamoró,
a lo lejos,
sin observarla,
en lo obscuro,
en las sombras de sus sueños,
desde su inanimado silencio.

Y se enamoró,
enigmático,
de su azaroso tacto,
de alguna gracia abstracta,
o de algún rasgo accesorio,
dejado a la exclusiva adivinanza.

Y se enamoró,
modesto,
por no saber desde cuándo,
se entregaría al desamor;
pero jactancioso,
por saber desde cuándo,
se había entregado a ella con amor.

viernes, 25 de mayo de 2012

jueves, 24 de mayo de 2012

Invitación


Si no te sientes capaz,
de mirar lo que ven mis ojos en ti,
por favor, da la vuelta,
y no me mires más.

Si eres incapaz,
de sentir lo que siente mi piel,
al alcanzar tu tacto,
por favor, aleja tu cuerpo,
y no me sientas más.

Si no eres capaz,
de escuchar los mensajes de mis palabras,
por favor, silencia,
y no me hables más.

martes, 22 de mayo de 2012

Mi simple deseo de ti


Mi simple deseo de ti,
será útil y conveniente,
cuando coincida simplemente,
con tu simple deseo de mí.

domingo, 20 de mayo de 2012

La Tradición del 21 de mayo


El veintiuno de mayo de cada año,
rinde cuenta al país nuestro Mandatario,
pero por cierta costumbre descarada,
a la que cada Presidente se encarama,
se hociconea un libelo panfletario.

Hago la observación constitucional,
por si a alguien se le ocurre aclamar,
el próximo panfleto que Tatán
está dispuesto a hociconear,
fiel a dicha tradición nacional.

martes, 15 de mayo de 2012

Fachos y Zurdos


A fachos y zurdos,
intente distinguirlos por las manos con las que escriben,
mas no lo conseguirá.
Trate de hacerlo según la tinta que usan,
otro intento fallido será.
Busque oposición en los lápices que utilizan,
y únicamente hallará igualdad.

O bien, vaya directo al producto final:
recurra a aquellas fachas y zurdas manos,
que tomaron fachos y zurdos pinceles,
para consumir fachas y zurdas tintas,
y crear fachas y zurdas obras:
¿Acaso alguna distinción que destacar?

domingo, 13 de mayo de 2012

Trato Afectivo

Por su desaliento,
mi esperanza;
por su miseria,
mi fortuna;
por su silencio,
mi voz.

Y si usted deseara
aceptar este trato afectivo,
exija por mi desaliento,
su esperanza;
por mi miseria,
su fortuna;
por mi silencio,
su voz.