sábado, 1 de diciembre de 2012

Fábula sobre una Revolución


Hoy criticaste a la Teletón a través de tu smartphone, caminando por Providencia...

...Mientras lo hacías, una abuelita te pidió ayuda para la Fundación Las Rosas, pero preferiste seguir mirando tu celular y comentando en facebook...porque eres un revolucionario del siglo XXI.

De todas formas, la abuelita se olvidó de ti rápidamente: Ella inmediatamente siguió alzando sus brazos y sacando la voz para que otra mano dadivosa se despojara de su smartphone por un breve instante para donar una moneda de cien pesos...y con un poco de suerte algo más.

Me quedo con tu revolución, abuelita.

martes, 27 de noviembre de 2012

Tímido Encanto Prohibido


Vulnerable, 
en la levedad 
de tu encanto retraído.
Frágil,
en tus disimuladas caricias 
a cabellos distraídos.
Abandonado,
en mi testimonio
de tu embrujo prohibido.

martes, 11 de septiembre de 2012

Reflexión sobre un nuevo once


Un nuevo once culmina, la herida sigue abierta, la tierra continúa seca, la semilla de la paz aun no germina.

El pecado del padre criminal se transó en Bolsa, cobardes invirtieron su sangre en acciones de fingida Democracia, y el interés por la morosa justicia e igualdad lo pagamos los comunes.

Pero ya está, ante esta asumida verdad es hora de construir una nueva realidad: no más odio esclavizante, no más olvido insolente...abracemos la justa lección del pasado para cultivar nuestra tierra libre con aguas frescas que escurren desde un presente en fraternidad y un futuro en comunidad...

...sólo así la semilla de la paz por fin logrará germinar.

miércoles, 22 de agosto de 2012

El Presidente Imaginario, de Nicolás Parra


El Presidente imaginario
que vive en su país imaginario
con su inteligencia imaginaria
declaró mi muerte imaginaria
y con un dolor naturalmente imaginario
rubricó en mi epitafio imaginario
mi primer nombre imaginario.

martes, 31 de julio de 2012

A usted, Cotidiana



Procure no actuar de más,
pues mi voluntad se solaza
por aquel simple agasajo
obsequiado por su cotidiana realidad.


miércoles, 11 de julio de 2012

Owens y Long


Uno no fue amigo de sí mismo
y se inclinó ante el tabaco,
el otro no fue amigo de quien era distinto,
y cayó por una herida en guerra.

Y aunque por sus humanas ruinas
fueron condenados a vidas breves, 
el Deporte fue feliz, 
porque los hizo eternos,
pero aún más feliz,
porque los hizo amigos.

El Estudiante Neruda y Yo


Pues, Neruda,
fuiste estudiante perdido en el Crepúsculo,
pero capeaste fácilmente,
y quizás como nadie,
la amarga humedad de tu habitación
con aquella cálida brújula compañera,
de véspero rostro.

Por mi parte,
siendo estudiante perdido sin Crepúsculos cómplices,
puedo capear fácilmente,
y quizás como tú,
mi amarga habitación estudiantil,
con la cálida compañía,
de rostro crepuscular,
de quien sin ruegos aún accede a ser mi brújula.